De Fachinal al Jeinimeni por el Avilés. Escribe Roberto Bravo Galleguillos
Las vacaciones de verano eran intensas, daba para todo, voluntad e inquietudes, para desde diversas actividades, cultivar la amistad y el espíritu. El pueblo y su entorno, marco ideal para realizar, sin restricción alguna, múltiples actividades, derivadas del trabajo u ocio. La vida de campo y su cultura vernácula, permeaba nuestros intereses, manera de ser y sentir. Éramos un grupo de amigos, a los que nos gustaban las cabalgatas. Acordamos una travesía desde Fachinal, internándonos por la cuenca del Río Avilés, para salir a Laguna Jeinimeni. Suponíamos una semana de trayecto entre montañas, valles, escoriales y ventisqueros; obviamente, fue más tiempo del planificado.Diez amigos y amigas, más dos baqueanos los que conformamos al grupo de viaje, que según pronósticos de viejos locales, teníamos altas probabilidades de fracasar en la travesía y tener que regresarnos. Llevamos con Tincho los caballos, en un día de cabalgata, desde Chile Chico a Fachinal. En el camión municipal -el eterno Mercedes Benz-, no recuerdo si manejado por don Erasmo o el Tata, el grupo con las monturas, mochilas, víveres, para establecer el primer campamento en la casa de Pedro Epifanio.Nuestros guías, Pedro, un gallego elocuente y Carlos Jara, un paisano baqueano. Una tropilla disponible para la monta y pilcheros, dentro de los cuales sobresalía una mula, por su mansedumbre y terquedad. Incorporamos como necesario de llevar, un equipo transmisor y baterías. Nos comunicábamos en las mañanas con Radio Santamaría de Coyhaique, si la señal así lo permitía, para reportarnos y saludar. Después del primer día, el avance algunas veces no superaba los 2 kilómetros. Se empantanaba un pilchero o debíamos devolvernos, para encarar otro sendero. El lugar común, ánimo y actitud, para disfrutar y hacer entretenida la jornada.Pasé con el tiempo un par de veces a saludar a Pedro; con Tincho, viajamos otras tantas a Entrada Baker. Apreciados recuerdos de esa época y por cierto, de aquella tierra mágica.